Hace un par de años me invitaron a dar una plática en la delegación Magdalena Contreras. Sorprendentemente frente a mí encontré a 30 personas que venían a recoger despensas, o sea gente del más bajo nivel de ingresos en el área.
Hablé sobre el manejo de un presupuesto para controlar nuestra economía, los orígenes del dinero y sobre los diferentes temas en Finanzas Personales que nos van interesando conforme pasamos de la infancia a la vejez. El entrar en el tema del ahorro anuncié:
-Todo mundo puede ahorrar...
Una viejita alzó la mano y con la dulzura que sólo pueden tener las abuelitas me dijo:
-Yo trabajo en casa ajena cinco días a la semana ganando 125 pesos a 150 pesos Mantengo a mi nieto que estudia y tiene 11 años... ¿Cómo puedo ahorrar?
Tragué saliva. Recordé que en el patronato de una casa hogar, en el que colaboro, calculé el costo mensual de alimento de uno de los pequeños en poco más de 2 mil pesos. Dos personas con un presupuesto mensual de menos de 3 mil es muy apretado.
Dios ayuda al bien intencionado... le pregunté:
-¿Qué le ha pedido su nieto que no le haya podido dar?
-Una chamarra de los “Green Bay” que cuesta 186 pesos, me dijo.
-¿Puede ahorrar un peso diario?
-Si, me respondió.
-Si usted le da al niño un peso diario para que lo ahorre va a tardar seis meses en juntar el dinero para la chamarra... y no sólo le habrá dado lo que le pide sino que le habrá enseñado el secreto del ahorro, la constancia.
Me enteré meses después que el muchacho había estrenado su rompevientos.
Si esta abuelita y su nieto pueden ahorrar, todos podemos ahorrar, sólo es cuestión de encontrar una meta importante, saber cuánto le vamos a destinar y después tener constancia.
¿Conoces formas sencillas de ahorrar? Compártelas en este espacio. A todos nos han de servir.